En los últimos años, la lactancia materna está siendo objeto de un renovado interés debido a los múltiples beneficios que este tipo de alimentación proporciona a la pareja madre-hijo a corto, medio y largo plazo. En este sentido, la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y que se mantenga durante un tiempo no inferior a los dos años.
Desde el punto de vista médico, las mastitis constituyen la principal causa abandono de la lactancia. La incidencia de esta enfermedad oscila entre el 5% y el 33% de las madres lactantes, tratándose de una patología común entre las mujeres lactantes, sin embargo, resulta sorprendente la escasez de estudios microbiológicos sobre mastitis humanas a pesar de que en la mayoría de los casos tienen una etiología bacteriana.
Actualmente, la ausencia de un diagnóstico etiológico y de antibiogramas provoca que, en muchas ocasiones, se prescriba un tratamiento inadecuado y que, en tales circunstancias, las mujeres con mastitis tengan que optar por continuar con un amamantamiento doloroso o abandonar la lactancia.
Las mastitis consisten en la infamación de uno o varios lóbulos de la glándula mamaria, generalmente ocasionada por una infección bacteriana. En estudios recientes, se ha evidenciado que esta patología se encuentra estrechamente relacionada a procesos de disbiosis (o alteración de la composición de la microbiota normal) de la glándula mamaria.
Esta patología incluye:
• Mastitis agudas: cuadros caracterizados por una intensa inflamación local (dolor, enrojecimiento, tumefacción, induración e ingurgitación) y de síntomas sistémicos similares a los de la gripe (fiebre, dolores musculares, malestar general, entre otros). Principalmente causadas por Staphylococcus aureus.
• Mastitis subagudas: cuadros caracterizados por inflamación local pero, en general, sin la aparición de zonas de enrojecimiento en el pecho. Normalmente no hay síntomas sistémicos o estos suelen ser muy leves. Es por estas características que este tipo de mastitis está muy infravalorado e infradiagnosticado, a pesar de que representa la mayor parte de los casos.
• Mastitis granulomatosas: Son inflamaciones de la glándula mamaria poco frecuentes. Suele presentarse en forma unilateral, y se manifiesta por una o más masas inflamatorias dolorosas, con inflamación cutánea y que puede evolucionar hacia la formación de úlceras y abscesos, fistulización y/o supuraciones crónicas.
• Mastitis subclínicas: se trata de cuadros causados generalmente por las mismas especies bacterianas que las subagudas, pero que no cursan con dolor o este es muy leve. Se caracterizan por una falsa sensación de poca producción de leche, debido a la formación de biopelículas o biofilms en el interior de los conductos galactóforos que impide la correcta secreción de la leche.
Las mastitis subagudas son las más frecuentes y, además, las que causan un mayor número de casos de interrupción precoz de la lactancia por lo que merecen una atención especial. En este caso, el problema se debe a un sobrecrecimiento de ciertas especies de estafilococos coagulasa negativa, estreptococos y algunas especies del género Corynebacterium en el interior de los conductos galactóforos. Todas ellas son habituales en la glándula mamaria durante la lactancia pero a concentraciones muy moderadas (<10³ UFC/ml). Bajo ciertas condiciones, estas bacterias puedan proliferar en exceso y alcanzar concentraciones mayores (>103 UFC/mL) provocando cuadros de mastitis subagudas o subclínicas.
El rol del laboratorio
El análisis microbiológico de la leche permite obtener un diagnóstico etiológico de mastitis, que sumado a los aspectos clínicos de la patología, permite un diagnóstico certero. Este estudio, además, es clave para el éxito del abordaje terapéutico, al estar acompañado de pruebas de sensibilidad a antibióticos que respaldan la elección del tratamiento.
Recientemente incorporamos como nueva prestación el cultivo de leche materna, para poder acompañar y sustentar el diagnóstico de estas patologías muchas veces infradiagnosticadas.
Prestación disponible en Cibic Laboratorios:

Para conocer las condiciones del paciente, de almacenamiento y de envío de la muestra y otros datos sobre las prácticas consulte al manual de prestaciones y a la extranet.
Referencias
1- Susana Delgado, Fernando García-Garrote, Belén Padilla, Juan Miguel Rodríguez Gómez, Beatriz Romero. Diagnóstico microbiológico de la infección bacteriana asociada al parto y al puerperio. Procedimientos en Microbiología Clínica – Recomendaciones de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), página 21, 2015.
Para mayor información o consultas:
Sección: Microbiología
Bioq. Agustina Zanotti
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